Gestión de Propiedades
Interlocutores
Gestionar una propiedad alquilada implica mucho más que firmar un contrato
Requiere tiempo, coordinación y la capacidad de resolver situaciones que surgen en el día a día. Por eso, actuamos como interlocutores entre propietarios e inquilinos para que ambas partes puedan contar con un punto de apoyo profesional, cercano y objetivo.
Nos ocupamos de canalizar comunicaciones, gestionar incidencias y coordinar las soluciones necesarias, evitando preocupaciones y facilitando una convivencia clara y ordenada.
Seguimiento
Seguimiento y coordinación para tu tranquilidad
Realizamos el seguimiento de contratos, revisiones y renovaciones, elaboración de anexos, actualizaciones de renta conforme al IPC o al índice que corresponda legalmente, así como la coordinación de reparaciones y mantenimientos.
También asesoramos en la determinación de responsabilidades cuando surgen incidencias, ayudando a identificar qué actuaciones corresponden al propietario y cuáles al inquilino.
Nuestro papel es aportar claridad cuando aparecen dudas, ordenar los procesos y garantizar que la gestión de la propiedad se desarrolle con tranquilidad para todas las partes.
Atención permanente
Una propiedad necesita atención constante
Incluso cuando sus propietarios se encuentran lejos. Por eso, ofrecemos un servicio de supervisión y cuidado pensado especialmente para propietarios no residentes o para quienes desean la tranquilidad de saber que su inmueble está atendido en todo momento.
Prestamos servicios de Key Holder y custodia de llaves, realizamos visitas periódicas de control, verificamos el estado general de la vivienda y supervisamos cualquier incidencia que pueda surgir durante la ausencia de sus propietarios.
Coordinación
Coordinar y supervisar para tu tranquilidad
Coordinamos y supervisamos trabajos de mantenimiento, jardinería, piscinas, limpieza, reparaciones y proveedores de confianza, actuando como representante local y punto de contacto en la isla. Nuestro objetivo es que cada propiedad permanezca cuidada, protegida y preparada para ser disfrutada en cualquier momento.
Porque acompañar una propiedad también significa estar presente cuando su propietario no puede estarlo.
